En las relaciones humanas una de las columnas más importante que las
sostienen es la confianza o para mejor decir, ella es la piedra fundamental de
toda relación humana. Sin ella no puede construirse ningún tipo de relación.
Esta capacidad de poder confiar en el otro, es una competencia
indispensable que debe tener todo aquel que, por su función de autoridad,
pretenda gestionar con liderazgo.
Quién no confía en su equipo
nunca tendrá liderazgo,
quizás suene demasiado fuerte la sentencia, pero evalúe el lector como se
sintió cuando un jefe no confió en él o por lo menos no le demostró esa
confianza o por el contrario hizo todo lo posible para demostrarle que no tenía
confianza en él.
¿Qué es confiar en su equipo?
Simplemente estar convencido que cada uno de sus integrantes es
capaz de alcanzar los objetivos, de cumplir con su trabajo de la manera más
eficaz posible, de acuerdo a sus posibilidades actuales y a sus
potencialidades. La confianza implica un acompañamiento en el desarrollo de la
persona. No porque confío lo abandono, pero tampoco un acompañamiento posesivo,
el no delegarle nada denota una falta de confianza.
El estado de confianza debe darse desde el primer día, por supuesto que va a
ir creciendo a medida que pase el tiempo y se vayan desarrollando las
potencialidades de la persona.
Sin embargo, sí yo elijo a una persona, debo tener confianza de que va a
poder cumplir con el trabajo. Pero sí no soy yo el que la eligió, alguien
confió en ella, por tanto debo hacer mía esa confianza y aún más, si me pasan a
una persona que viene “castigada”, porque perdió la confianza del otro jefe,
debo despojarme de todo prejuicio y darle mi voto de confianza, aunque sea ”poquita”,
pero hay algo que seguramente esa persona puede hacer, puede lograr, pero si no
tengo esa confianza, querido lector, de algo estoy seguro y es que no habrá
resultado positivo alguno.
La confianza no puede quedar “in pectore”, es necesario expresarla,
manifestarla, demostrarla de alguna forma concreta, no es solo decir “confío en
vos” o frases similares que solo son
frases hechas y que están en si mismas vacías de contenido.
Una persona que crea que no es
objeto de la confianza de su jefe, está muy lejos de animarse, de motivarse a
seguir adelante con el trabajo.
Muchas maneras hay para comunicar esta confianza,
Ø En forma directa, como la que utilizó Mascherano
con Romero “HOY TE CONVERTIS EN HEROE”
Ø Enseñando con paciencia, delegando, corrigiendo
con dulzura. ¿Cuántos son los que nunca aprendieron a manejar porque quién
intentó enseñarle vivía a los gritos, asustado en cada maniobra?
No, parte de la confianza es facilitar el aprendizaje y es esencial para el aprendizaje la
confianza.
Para cerrar este enredo, digamos entonces que, no hay liderazgo sin
confianza y que no pueden lograrse resultados positivos sin ella.
No confíe en su gente y claramente tendrá desmotivación, trabajo a desgano,
conflicto permanente, pérdida de energía en conseguir resultados con el sólo
uso del poder.
Confíe en su equipo, hágaselo saber y la situación será muy distinta.
Lic. Marcelo Eduardo Grecco
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