miércoles, 16 de octubre de 2019

¿Contacto mata Curriculum?


Esta imagen publicada hoy por un amigo, me lleva a realizar una reflexión que vos, querido lector, juzgaras si es profunda, buena, mediocre o mala.

¿La búsqueda a través de contacto es inválida?

¿Si alguien llega a través de un contacto, no debo ver el curriculum?

Dos preguntas que nos dispara esta imagen, que a mi parecer confunde "contacto" con amiguismo y acomodo y ciertamente son dos cosas distintas.
En una búsqueda todos los caminos son validos, en tanto todos lleguen al puerto de la selección y es en la selección donde debemos analizar algunos puntos, esencialmente las competencias necesarias para cada rol. Si una persona es referida y cumple con todos los requisitos, es probable que nos inclinemos a seleccionar a esa persona y no está mal, si entendemos que el factor confianza es un punto importante.

En el caso de lo que llamamos amiguismo o acomodo es cuando no se cumplen las competencias o solo nos inclinamos por ese nivel confianza o pagamos con el puesto la supuesta amistad (según Aristóteles no hay amistad en el interés), la fidelidad en algunos momentos, sin darnos cuenta que le podemos hacer mucho daño a la organización.

Recordemos que el contacto, las redes, la lectura de un Curriculum son medios para la búsqueda, primer paso de una selección que profesionalmente se hace con una serie de herramientas que nos permiten acercarnos a la definición de que estamos frente a un candidato/a que cumple los requisitos necesarios para ocupar el puesto objeto de la búsqueda.

En definitiva, para no extender, el contacto no mata el Curriculum, si no que lo fortalece, siempre y cuando esté bien usado.

Lic. Marcelo Grecco

¿Resistencia al Cambio o Curva de Aprendizaje?

Tengo para mí que juzgamos con mucha liviandad ciertos comportamientos como resistencia al cambio y frente a ese juicio actuamos de manera muy diversa. Sin embargo, si bien es cierto que hay una natural desconfianza a la nuevo, no siempre se transforma en resistencia, hay personalidades que están muy acostumbradas a moverse en distintos esenarios y eso los convierte en más dóciles a los cambios, otros parecen ser líderes de cambio y en realidad son personas que pretenden que todos piensen como ellos y largan mucho humo pero son incapaces de cambios profundos y verdaderos, pasan muchos años y las esencias de los comportamientos son los mismos, solo cambian escenarios, aunque muchos de ellos ficticios y sin resultados.
Hay en cambio otros que desarrollan un verdadero aprendizaje y generan el cambio necesario, sin embargo sus comportamientos pueden confundirnos y hacernos juzgar una resistencia que prácticamente los convierte en enemigos de un cambio. Estas personas realizan el cambio como lo que es un verdadero aprendizaje que los hace modificar conductas y comportamientos de manera cierta y solida, son los verdaderos agentes del cambio, los que logran una verdadera transformación en sus ambientes de trabajo y lideran a sus compañeros.
Pero como todo aprendizaje tiene etapas y un proceso que va en una curva ascendente hasta que este se realiza del todo y seguramente vuelve a reiniciar el proceso. Estos personajes apuntan a cambios inteligentes, conectados con la realidad. Cambios con un ritmo más lento pero más seguro. Para que esto sea posible necesita algunos pasos:
1- Tener claro el objetivo del cambio ¿Porque es necesario? ¿Que se busca lograr?
2- Reconocer las conductas a afianzar y las que necesitan ser modificados y que se ha de lograr para ello.
Nadie cambia lo que no sabe que debe cambiar, nadie aprende sin tener un objetivo y tener claro donde y para que se aplicará ese aprendizaje, Nadie aprende inútilmente, esto es nadie aprende algo de lo que no obtendrá un beneficio.
Cuando veas a alguien que no sigue algún cambio propuesto, no lo juzgue de resistente, revisa que sabe y que no, que entiende el por que y el para que, si no lo sabe explícaselo no por arriba, si no con profundidad, escucha lo que tiene para decir y te sorprenderás de lo mucho que valora el cambio y de los aportes. Puede que le cueste al principio, no todos aprendemos de la misma manera, cada uno tiene su curva, pero ten por seguro que producirá un verdadero cambio en su persona, en su área de trabajo y contribuirá mas de lo que esperas en el cambio organizacional. No lo juzgues mal, hazlo parte del verdadero equipo del cambio, si es lo que buscas, no se prenderá en un humo que nada genera.
Lic. Marcelo Eduardo Grecco
Septiembre 2019

¿Líder o Mesìas?

El mesías entendido en términos no religiosos es aquel que cree que él y solo él va a salvar las organizaciones, que todo lo bueno que tienen las organizaciones se debe solo a su acción y que las buenas acciones de su gente solo han sido posible por su accionar. Le resta, le niega toda posibilidad de que las personas sean las verdaderas artífices de los éxitos, ellas solo son valoradas negativamente ante los fracasos. El verdadero líder, en cambio desarrolla otro tipo de acción, sabe que lo que logre su equipo no es por él, si no por que las personas han elegido un camino y han puesto todo de sí para lograrlo y créanme el líder no necesita ni de la coacción, ni de la promesa de premios, ni de las falsas adulaciones para que su gente haga lo que debe hacer.y logre resultados.

El líder es por sobre todas las cosas un inspirador, un ser que genera en el otro la acción que va hacia el éxito, pero que es consciente que los resultados positivos no son mágicos si no que hay una acción deliberada de cada uno de los miembros del equipo en hacer lo mejor para lograrlo, por eso el director de orquesta puede correrse y ver que la orquesta sigue tocando sin sus instrucciones. Alguien siempre decía "el tema no es cuando estás si no cuando no estás".

No hay mesianismos en los liderazgos, si eso ocurre el verdadero liderazgo nunca existió. A la pregunta que hiciéramos solo le cabe una respuesta: Líder sí, mesías no.
Lic. Marcelo Eduardo Grecco