jueves, 18 de diciembre de 2014

La Comunicación, Herramienta Esencial de la Relaciones Interpersonales (Segunda parte)




Terminábamos nuestro último post afirmando que la comunicación debe ser pensada en función del mensaje y resaltando la importancia de valorar las características del destinatario, dado que muchas malas comunicaciones se producen a causa que el mensaje es pensado y emitido por el emisor para el emisor y no para el receptor.

Ciertamente muchas veces nos dirigimos a nosotros mismos, ponemos en el mensaje datos que no hacen a la esencia del mensaje y que solo nos sirven a nosotros, sobretodo en los mensajes escritos, usamos palabras que solo nosotros conocemos su significado o hablamos de temas descolgados sin contextualizar. A veces nuestra mente va más rápido que nuestra comunicación y salimos hablando de algún tema, que nosotros estamos pensando, como si el que lo recepciona hubiese estado en el dialogo interior que teníamos. Mis amigos sabrán reconocer esto último como uno de los “vicios” de mi forma de comunicarme, será pues una gran tarea de mi parte mejorar en este aspecto.

Surge aquí una pregunta: ¿Qué aspectos, referentes al receptor, hay que tener en cuenta  al momento de pensar un mensaje?

Esbocemos algunos de estos aspectos que nos pueden ser de gran utilidad, haciendo la salvedad que no siempre es posible acceder a toda la información necesaria sobre nuestro interlocutor o disponemos del tiempo necesario para desarrollar “estrategias comunicacionales” que nos permitiría mejorar la eficacia de la comunicación. Ciertamente, no es lo mismo hablar con un amigo de toda la vida, que con un cliente o proveedor ocasional que ingresa a nuestra organización o incluso emitir el mensaje en medio de un proceso laboral.

Entonces, al momento de emitir un mensaje creo que debemos tener en cuenta, por ejemplo algunas de las siguientes características al destinatario:

Ø  Edad del destinatario

Ø  Nivel cultural

Ø  Historia personal

Ø  Estado de animo

Ø  Salud física, psíquica

Ø  Capacidad auditiva

Por supuesto que esa lista no es exhaustiva, te invito a poner aquellas otras cosas que crees que son necesarias analizar porque pueden afectar la recepción del mensaje. Igualmente reflexionemos juntos sobre algunos casos prácticos, analizando dos características antagónicas y algún mensaje que debamos comunicar, de modo a que nos respondamos si puede ser emitido el mensaje de la misma manera:

  • Contarles a tus padres o tus suegros que están esperando un hijo con tu esposa/o. Contárselos o  a tu hijo de 3 años.
  • Explicar el tema de la comunicación a Licenciados en Comunicación o a jóvenes recién salidos del secundario o personas que solo han terminado la primaria
  • Contarle a una persona tuvo una relación normal que la viste en un lugar donde para ella no es habitual que pases o contárselo a una persona que tuvo una relación tumultuosa y presa de los celos y persecución.
  • Hablar de un viaje que te salió a una persona que acaba de sufrir una perdida grande o que está apenada por algún dolor, que contárselo a alguien que esta con un buen estado de ánimo.
  • Dar la dolorosa noticia de la muerte de un familiar a una persona cardiaca que ha una persona físicamente bien.
  • Dar una instrucción a una persona sin problemas auditivos que con problemas auditivos.

Me parece que tenemos bastante para pensar, reflexionar y opinar, pero sobretodo para analizarnos a nosotros mismos y nuestra propia comunicación. El autor de esta nota no puede no mirarse a sí mismo, porque debo confesarles que fue un terrible error comunicacional que lo hizo plantearse el escribir estos post.

No tener en cuenta estas cosas puede provocar una pelea, una discusión, una bronca, un mal momento, pero además y esto es grave, puede dañar aún sin quererlo al interlocutor, puede arruinar muchísimos proyectos, puede dañar seriamente una relación entre dos personas.

Seguiremos reflexionando juntos sobre este gran desafío que es comunicarse, esperando que estas mismas palabras cumplan su misión.

 

Lic. Marcelo Eduardo Grecco

 

 
 
 
 

jueves, 11 de diciembre de 2014

La Comunicación, Herramienta Esencial de la Relaciones Interpersonales (Primera parte)

El hombre es en esencia un ser social y la principal forma de relacionarse con los otros hombres es a través de la comunicación, cuanto más eficaz sea ella, mejor será la relación entre los hombres. Pero alcanzar esta eficacia no es fácil, ni siquiera para aquellos que nos pasamos hablando de ella, porque de ello trabajamos. Ciertamente no siempre utilizamos correctamente bien las herramientas comunicacionales que nos ayudan a lograr la eficacia que deseamos. Por eso, querido lector, te pido que tomes este articulo como una reflexión que nos permitirá a ambos a evaluar cómo nos estamos comunicando y que podemos hacer para mejorar la comunicación y por tanto las relaciones con aquellos que nos toca la vida ya sea  personal como organizacional.

Algunos autores afirman, no sin razón, que no existe la no comunicación, siempre nos comunicamos. El silencio, la indiferencia gestual, la no mirada denota un mensaje, que puede ser bien o mal interpretado y este es el problema fundamental de la eficacia de la comunicación, la interpretación, como es decodificado el mensaje. Cuanto más se aproxime la decodificación al mensaje más eficaz será la comunicación.

¿Como hacer para que esto ocurra, que herramientas comunicacionales debemos usar, que debemos tener en cuenta?

Conocidos son los elementos del proceso comunicacional (Emisor, Mensaje, Receptor, Canal, Código, Contexto, Ruidos), reflexionemos a partir de ellos que debemos tener en cuenta para mejorar la comunicación.

Quien tiene la intención de enviar un mensaje es aquel a quien llamamos emisor, pero permanentemente estamos siendo emisores y receptores, por eso debemos tener en cuenta algunas cosas en ambos roles.

Como emisores lo primero que debemos tener en cuenta es a  nuestra propia personalidad, nuestra historia, nuestra cultura, nuestras creencias, nuestros valores y como ellos pueden influir en el mensaje. Si no nos conocemos a nosotros mismos va a ser muy difícil poder hacer los cambios necesarios que cada comunicación necesite. En este sentido es muy importante que aprendamos a escuchar y estemos atentos a las señales de los que nos rodean para que nos ayuden a conocernos cada vez más.

Lo segundo a tener en cuenta es el mensaje en sí mismo. Debemos tener claro que queremos comunicar, cual es la causa, el objetivo o propósito de esa comunicación, este es un dato importante al momento de elegir un canal y los códigos adecuados para la emisión del mensaje.

Esta comunicación se da en un contexto particular, esto es en un momento y lugar determinado y en circunstancias particulares, todo esto que no pueden no ser considerado al momento de la elaboración del mensaje, porque afecta de manera realmente sustancial la comunicación, conocida es la frase que reza “una buena comunicación en un mal contexto se convierte en una mala comunicación”. Les puedo asegurar que el mensaje más hermoso, con el mejor objetivo, dicho en un mal contexto puede causar el efecto totalmente contrario al que buscábamos.

Ahora todo esto debe ser pensado en función del mensaje pero teniendo en cuenta quien es el receptor, su personalidad, sus intereses, su historia (sobre todo en relación al mensaje), su estado anímico, su salud, etc. El mayor error que muchas veces cometemos es emitir el mensaje como si fuéramos nosotros mismos los destinatarios.

Terminemos esta parte del artículo, diciendo que es muy desafiante comunicarse bien y que a veces sin darnos cuenta en la comunicación dañamos a otras personas, por eso seguiremos reflexionando sobre este tema en el próximo post.

 

Lic. Marcelo Eduardo Grecco

lunes, 8 de diciembre de 2014

Líderes de Lideres


 

 

Querido lector creo haber expresado en alguno de los post, ya sea escritos o en los audios, que no debemos entender el liderazgo en un solo sentido, comúnmente vertical y hacia abajo, eso es una estructura de autoridad de la cual no hablaremos por ahora, nosotros nos referimos al liderazgo como competencia para el desarrollo de las tareas, en este sentido, sí debemos afirmar, que seguramente para todo en cargo jerárquico que tenga como misión lograr objetivos a través del trabajo de otras personas, el liderazgo es una competencia requerida a todo candidato al puesto.

Hemos afirmado que el liderazgo va en cinco sentido (hacia uno mismo, hacia los pares, hacia abajo y hacia arriba) y  el primero es hacia uno mismo, esa competencia debe ser desarrollada no solo en quienes tienen o van a tener tareas de “mando”, para decirlo de forma clara, sino que es tarea del líder ayudar a todos sus liderados a desarrollar esta competencia, de acuerdo a sus capacidades.

 Vamos a intentar aclarar un poco más, cuando un equipo desarrolla distintas tareas es natural que cada una sea liderada por aquel que posea más conocimientos y competencias especifica en la tarea, delegando el líder formal la conducción del equipo al logro del objetivo.

Para que esto sea posible debemos dotar a nuestros colaboradores de herramientas de liderazgo y acompañarlos, incentivarlos, guiarlos en el camino para que puedan realizar el aprendizaje que los conduzca a desarrollar la tan ansiada competencia.

Por otro lado debemos pensar que muchas veces nuestros colaboradores pueden complementar nuestra tarea liderando actividades que a nosotros nos cueste generar, por ejemplo actividades de integración. El permitirlo y participar en ellas no es un signo de debilidad, sino por el contrario una fortaleza.

El líder engendra líderes, pero tiene que tener la suficiente humildad para dejarse guiar hacia ese lugar el que no iría solo, ni llevaría  a su equipo, aunque quien lo conduzca sea un miembro de su equipo con las herramientas que él mismo le facilito.

Un buen líder desarrolla en sus equipos la competencia de liderazgo.

Un buen líder deja las bases para cuando el no este, jamás se cree imprescindible.

Un buen líder genera, engendra líderes.

 

Lic. Marcelo Eduardo Grecco