miércoles, 30 de diciembre de 2015

La Humildad, Pilar del Liderazgo

Digimos, en otro post, que la base fundamental del Liderazgo era la confianza, Formando parte, pero emergiendo de ella, está una de las columnas principales del liderazgo, me refiero a la humildad.
Es parte de esa base, porque quien no vive con humildad jamás confiará en nadie. más que en sí mismo y por eso no podrá ser líder. Sin humildad no hay confianza y sin confianza no hay liderazgo posible.
A veces se piensa que la humildad es la negación de las virtudes y la exageración de los defectos,  ir por la vida como apocado, sin embargo, eso no es humildad, es estupidez, que siempre esconde un alto grado de soberbia.  La verdadera  humildad se basa en el reconocer las fortalezas y las debilidades, los dones, los talentos y ponerlos al servicio de los demás, sin ostentarlos.
 Pero humildad es también  reconocer los dones, los talentos de los otros y dejarnos llevar a ese lugar que no podemos ir por nosotros mismos, porque nos faltan las herramientas que ellos poseen... El verdadero líder, sabe dejarse liderar.
Pero, cuidado, la humildad no se proclama. Cuando se presume de ser humilde, es porque la humildad no existe, en cambio está presente la soberbia que se contrapone y que no sirve para el liderazgo, lo anula, lo destruye.
Ha dicho alguien, obras son amores y no buenas razones, la humildad es parte de nuestro ser  y de esta manera se manifiesta naturalmente y es valorada como una virtud. Si bien la humildad  es una virtud, por tanto un hábito reiterado hacia lo bueno, entonces es algo que se trabaja, pero después sale naturalmente.
Vayamos a lo práctico donde se manifiesta la humildad en aquellos que tienen responsabilidades de conducción y que pretenden ser líderes. Un listado no exhaustivo, pero que trata de reflejar aquellas cosas que los liderados observan y por las que realizan sus juicios para tomar la decisión de seguirnos, ellos en el fondo nos hacen líderes. Veamos entonces actitudes de un conductor humilde:
1-      No se la creen
2-      Dialogan con su equipo,
3-      Escuchan a su equipo
4-      Valoren los aportes
5-      Reconocen sus errores
6-      Dan crédito al equipo por los logros en el alcance a los objetivos
7-      Están siempre dispuestos a aprender, no importa quién es el “maestro”
8-      …………… (aquí tu aporte)
Pero ¿saben que pasa? Muchos creen que actuar de esa manera, es sencillamente perder “autoridad”, cuando en realidad es una forma de ganarla, de potenciar lo formal a lo valioso que es ser líder, llevar a que nuestro equipo nos siga no por el miedo, sino porque quieren que los llevemos a esos lugares donde no se animan a ir por sí mismo.
Recuerden el líder, solo es líder si es humilde.


Lic. Marcelo E. Grecco

La Asertividad en las Comunicaciones

La asertividad en las comunicaciones suele plantearse para los mensajes que no son tan agradables. Ser asertivo es un desafío para el desarrollo de toda la comunicación sea una mensaje positivo, sea un mensaje negativo.
Asertividad en la comunicación es elegir el canal y el código más adecuado que permita el desarrollo de la misma en un marco de respeto hacia uno mismo y hacia quien es el o los receptores del mensaje.
Efectivamente, poder ser asertivo al momento de comunicarnos nos garantiza la efectividad de la misma, ya que la idea es que el mensaje sea conocido de modo que la no expresión no nos dañe y que expresión del mismo tampoco nos dañe, ni hiera al otro.
Ahora bien y a raíz de una conversación que tuve pude meditar sobre los filtros que ponemos con la escusa de “no herir” y que muchas veces pueden causar más daño, sobretodo en el desconcierto o en las inferencias que generan los mensajes ambiguos.
La asertividad es pues una de las herramientas que ayudan a mejorar la comunicación tanto en lo laboral como en lo personal, pero no es algo que se logra asi muy fácilmente, no es una cuestión mágica, es una virtud que implica el esfuerzo, el habito de pensar, de discernir, de evaluar cada uno de los mensajes que queremos emitir.
Para ser asertivo debo considerar:

1- El mensaje en si, lo quiero, necesito, es preciso y justo decir para mi bien y para el bien del otro
2- El Contexto: todo aquello que rodea la comunicación: Lugar. Circunstancias, antecedentes, etc.
3- Las características del destinatario
4- La elección del canal y código correcto

Una forma de ser asertivo es que pasemos por el tamiz de las tres rejas, según el cuento anónimo, cerremos entonces este post, con este cuento:

El joven discípulo de un filósofo sabio llega a su casa y le dice: 
-Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia... 
-¡Espera! -lo interrumpe el filósofo-. ¿Hiciste pasar por las tres rejas lo que vas a contarme?
-¿Las tres rejas? -preguntó su discípulo.
-Sí. La primera es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto? 
-No. Lo oí comentar a unos vecinos.
-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?
-No, en realidad no. Al contrario... 
-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta? 
-A decir verdad, no.
-Entonces... -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdad, ni bueno ni necesario, sepultémoslo en el olvido.


Lic. Marcelo Eduardo Grecco


“Las Personas Son Como Pueden Ser Y No Como Nosotros Queremos Que Sean”

La frase que nos sirve de titulo para el post, la venimos usando hace algunos años en  los cursos que dictamos en la empresa que trabajamos, quien la ha colocado en el material lo ha hecho a sabiendas de que en ella se expresa la clave para poder mejorar las relaciones interpersonales. Entender que las personas son como son y que eso está fuera de nuestro control e incluso a veces de ellos mismos, es un paso muy importante para poder mejorar las relaciones, para evitar los enojos, las inferencias, las angustias sin resolución, etc., etc.
Ciertamente muchas veces nos enojamos, hacemos inferencias e incluso nos angustiamos frente a actitudes, silencios, formas de expresar emociones de las personas con quienes nos interrelacionamos, e intentamos buscar un porque ellos no reaccionan como nosotros, o mejor dicho como nosotros queremos que reacciones, que muchas veces ni siquiera es como nosotros reaccionaríamos.
Una de las cosas que son evidentes, pero que sin embargo nos cuesta hacerlas consciente, es el hecho de que cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles, totalmente distintos, por eso frente a situaciones similares actuamos diferentes, nos expresamos diferentes. Pero hay algo más también las personas vivimos en un espacio del tiempo que no es rutinario, día a día nos pasan diferentes cosas que alteran muchas veces nuestras reacciones. 
Saben, se han podido estandarizar procesos, formularios, pero nunca podremos estandarizar las respuestas emocionales de las personas y esto es simplemente porque somos humanos. No todos pueden expresar su amor o pedir perdón de la misma manera, es probable que  cuando se utilizan formulas no siempre sean realizadas como expresión de un sentimiento verdadero, sino es una simple expresión social: “Mi más sentido pésame”, “te acompaño en el sentimiento”, etc. Estas respuestas son dichas sin un contenido esencial, quizás el abrazo fuerte, el apretón de manos, el silencio, la mirada que trasmite paz, nos hace sentir el verdadero y profundo sentimiento de acompañamiento que estas palabras acartonadas.
Esperamos que la gente reaccione como nosotros queremos y cuando esto no ocurre nos enojamos, nos disgustamos, nos angustiamos…. La clave está en entender que las personas son distintas a nosotros y ni siquiera ellos manejan como ser, como no lo hacemos nosotros, hasta no hacerlo consciente y comenzar un lento y arduo trabajo de cambio. Porque la mayoría de las veces somos como podemos ser, con las armas que nos han dotado, con nuestra cultura, con nuestra formación, nuestra educación, nuestra historia, nuestras experiencias, etc.
Entender a las personas es un gran desafío, un camino que empieza por la escucha activa. Entender, descubrir que están viviendo los otros y desde donde reaccionan y porque reaccionan de esta manera. Conociendo esto podemos  expresar nuestras coincidencias o disidencias, nuestros acuerdos y desacuerdos, pero a la vez comprender que piden perdón a su manera, demuestran su amor, su enojo como pueden.
Seguramente este post podría ser ampliado, pero me parece que es un puntapié inicial en la reflexión y en el empezar a trabajar en pos del bienestar. Un último párrafo para el liderazgo, para los líderes.
Estoy convencido que si logramos entender esto, es probable que demos un paso sumamente importante en el modo de relacionarnos con los demás y en esto quienes aspiran al liderazgo, deben dar cátedra con el ejemplo, en sus intervenciones en las relaciones con su equipo. Un líder debe actuar sabiendo “que las personas son como pueden ser y no como nosotros queremos que sean”.

Lic. Marcelo Eduardo Grecco

Dificultad o Desafío

Mi colega  en el desafío de las capacitaciones y amigo el Licenciado Albanese, me enseño hace un tiempo que es distinta la mirada que se tiene de la vida cuando frente a las dificultades,  las transforma en desafíos.
Para mí las cosas son lo que son, independientemente de nuestro sentir y observar, esto es no creo que las esencias de las cosas cambien frente a una palabra, pero si el poder de la palabra nos ayuda a ver las esencias de una manera o de otra, nos ayuda a enfrentar las situaciones de la vida. La palabra es realmente transformadora de conductas y acciones. Una silla tendrá  la misma esencia, será tan incómoda siempre, pero si me la ofrecen de una manera amable y me hacen ver la incomodidad de otros bancos y sillas peores es probable que la sienta incomoda pero no tanto. Por eso, es totalmente cierto que la palabra no sacara el dolor, pero si te puede ayudar a no sufrir o sufrir bien.
Teniendo en cuenta lo dicho y volviendo a lo que me enseño mi amigo Juan, que hoy quiero reflexionar con ustedes, veamos cómo nos cambia de perspectiva el usar la palabra  desafío en lugar de difícil.
 Veamos, entonces, que me denota  la palabra difícil,  en que me hace pensar. Se me ocurre que en el camino de la vida se levanta un muro de 50 cm de ancho, por más de 10 m de altura,  de cemento concreto, me obstaculiza el horizonte y para derribarlo necesito demasiadas herramientas, demasiadas ayudas, pequeñas y muchas cosas que me sacan fuerzas para derribarlo, además si hay otras alternativas en donde no está el muro de lo difícil, más allá de un horizonte menos bellos, entonces, ¿para que atravesarlo?
En cambio la palabra desafío me denota algo muy distinto, el camino está totalmente abierto, podemos ver el horizonte, quizás difuso, pero lo vemos, claro que no es un camino recto, sino una cuesta más o menos empinada,  con más o menos obstáculos, es probable que también necesitemos ayuda para superarlo, pero de alguna manera nos atrae, nos llama y no nos espanta.
Lo difícil nos asusta, el desafío –no sin ausencia de miedos- nos motiva. La visión de un horizonte, aunque difuso, nos atrae  a alcanzarlo, el no verlo, el no saber hacia dónde vamos o que nos puede pasar después nos frena.
En ambos hay un ejercicio de la libertad, en ambos un proceso de decisión, siempre soy yo el que elige o no afrontar el desafío o la dificultad. Pero en el desafío soy, por así decirlo, más libre para decidir, tengo mayores herramientas que me permiten una decisión más certera, o –permítanme que lo diga así- más libre.
¿No cambia totalmente la perspectiva?
Y este cambio de perspectiva no solo la debemos asumir en nuestra vida, sino además podemos ayudar a otros a cambiar esta visión y este es el gran desafío para quienes pretendan ser líderes.
¿Qué te parece, cambiamos lo difícil por lo desafiante?


Lic. Marcelo Eduardo Grecco

La Edad y el Liderazgo




¿Que edad tiene que tener un líder?

Más de una vez nuestros juicios y preconceptos se basan en la edad de quienes conducen gente, ya sea por ser demasiados jóvenes o por ser demasiados viejos, no importa, sobre ellos caen nuestros juicios temerarios.

¿Cuantas veces nuestros hijos y nietos han sido nuestros líderes? ¿Cuantas veces una palabra, un gesto de ellos nos hizo ir a ese lugar donde no podemos ir por nosotros mismos? Te invito, a que recuerdes las veces que te arcaron el camino, sobretodo en educación vial o en  cuidado del medio ambiente.
¿Cuántas veces los mayores, los viejitos nos sacuden con sus palabras y nos hacen replantearnos la vida?
No, no es la edad condicionante para ser líder y si me apuran tampoco lo es el conocimiento, en todos los casos.
Un líder puede no tener la edad esperada, pero si debe tener, puede incluso no tener todo el conocimiento que necesita para la actividad que desempeña (se entiende que hablamos donde ese conocimiento no sea esencial, un jefe de cirugía no  podrá ser un lic en RRHH, pero es probable que no conozca todas las especialidades en la que se divide la cirugía). Decimos, sin embargo, que no le pueden faltar estas virtudes que lo hacen un verdadero líder:
  • La humildad para aprender de su equipo, valorando muy especialmente el conocimiento de sus colaboradores en aquello en lo que son especialistas.

  • Capacidad de escucha y aprendizaje No solo de los mas experimentados, sino también de los jóvenes que nos pueden traer buenas ideas para la mejora continua.

  • Adaptabilidad a las demandas generacionales, sobretodo en grupos heterogéneos.

Nunca debemos olvidar que los adultos fueron jóvenes  y que los jóvenes serán los adultos del mañana.

No hay edad para ser líder, hay condiciones, hay competencias, hay por sobretodo decisión de guiar al objetivo planteado, de alcanzarlo como un equipo de trabajo con las fortalezas y debilidades de cada uno, hay decisión de superar el desafio. Hay en definitiva una palabra que se hace acción, que se hace guía, que contagia: PODEMOS.

Quien se anima, quien marca el camino, quien guía, quien enseña, quien ayuda, quien acompaña, quien aprende para crecer en grupo,  no importa su edad o su conocimiento es un verdadero líder. Quien no es simplemente alguien que tiene autoridad, pero nunca conducirá, liderará.


Lic. Marcelo E. Grecco