jueves, 11 de diciembre de 2014

La Comunicación, Herramienta Esencial de la Relaciones Interpersonales (Primera parte)

El hombre es en esencia un ser social y la principal forma de relacionarse con los otros hombres es a través de la comunicación, cuanto más eficaz sea ella, mejor será la relación entre los hombres. Pero alcanzar esta eficacia no es fácil, ni siquiera para aquellos que nos pasamos hablando de ella, porque de ello trabajamos. Ciertamente no siempre utilizamos correctamente bien las herramientas comunicacionales que nos ayudan a lograr la eficacia que deseamos. Por eso, querido lector, te pido que tomes este articulo como una reflexión que nos permitirá a ambos a evaluar cómo nos estamos comunicando y que podemos hacer para mejorar la comunicación y por tanto las relaciones con aquellos que nos toca la vida ya sea  personal como organizacional.

Algunos autores afirman, no sin razón, que no existe la no comunicación, siempre nos comunicamos. El silencio, la indiferencia gestual, la no mirada denota un mensaje, que puede ser bien o mal interpretado y este es el problema fundamental de la eficacia de la comunicación, la interpretación, como es decodificado el mensaje. Cuanto más se aproxime la decodificación al mensaje más eficaz será la comunicación.

¿Como hacer para que esto ocurra, que herramientas comunicacionales debemos usar, que debemos tener en cuenta?

Conocidos son los elementos del proceso comunicacional (Emisor, Mensaje, Receptor, Canal, Código, Contexto, Ruidos), reflexionemos a partir de ellos que debemos tener en cuenta para mejorar la comunicación.

Quien tiene la intención de enviar un mensaje es aquel a quien llamamos emisor, pero permanentemente estamos siendo emisores y receptores, por eso debemos tener en cuenta algunas cosas en ambos roles.

Como emisores lo primero que debemos tener en cuenta es a  nuestra propia personalidad, nuestra historia, nuestra cultura, nuestras creencias, nuestros valores y como ellos pueden influir en el mensaje. Si no nos conocemos a nosotros mismos va a ser muy difícil poder hacer los cambios necesarios que cada comunicación necesite. En este sentido es muy importante que aprendamos a escuchar y estemos atentos a las señales de los que nos rodean para que nos ayuden a conocernos cada vez más.

Lo segundo a tener en cuenta es el mensaje en sí mismo. Debemos tener claro que queremos comunicar, cual es la causa, el objetivo o propósito de esa comunicación, este es un dato importante al momento de elegir un canal y los códigos adecuados para la emisión del mensaje.

Esta comunicación se da en un contexto particular, esto es en un momento y lugar determinado y en circunstancias particulares, todo esto que no pueden no ser considerado al momento de la elaboración del mensaje, porque afecta de manera realmente sustancial la comunicación, conocida es la frase que reza “una buena comunicación en un mal contexto se convierte en una mala comunicación”. Les puedo asegurar que el mensaje más hermoso, con el mejor objetivo, dicho en un mal contexto puede causar el efecto totalmente contrario al que buscábamos.

Ahora todo esto debe ser pensado en función del mensaje pero teniendo en cuenta quien es el receptor, su personalidad, sus intereses, su historia (sobre todo en relación al mensaje), su estado anímico, su salud, etc. El mayor error que muchas veces cometemos es emitir el mensaje como si fuéramos nosotros mismos los destinatarios.

Terminemos esta parte del artículo, diciendo que es muy desafiante comunicarse bien y que a veces sin darnos cuenta en la comunicación dañamos a otras personas, por eso seguiremos reflexionando sobre este tema en el próximo post.

 

Lic. Marcelo Eduardo Grecco

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