jueves, 9 de abril de 2015

El Liderazgo y la Comunicación (Primera Parte)


Hemos hablado de Liderazgo y de Comunicación, en este post vamos a unirlos porque no existe el liderazgo sin comunicación, nadie que ostente un cargo jerárquico y que pretenda ser  “líder” [1] puede hacerlo sin comunicación.

A veces se cree que saludando a su gente, preguntando alguna vez a la semana “¿Cómo andan las cosas?” o incluso interesándose en los  temas que uno está trabajando ya hay comunicación, o para mejor decir existe una excelente comunicación. La verdad que hay comunicación, porque no existe la no comunicación, pero la misma no es efectiva y la sensación de los que serían los “liderados” es que la misma no existe.

¿Cómo hacer para mejorar esta comunicación?

Este es un gran tema que trataremos de abordar muy delicadamente en los post que sean necesarios.

Un buen líder debe dialogar con su gente y cuando hablamos de dialogo decimos varias cosas:

 

·         Brindar información necesaria para el desarrollo de las tareas

·         Escuchar Activamente

·         Dar instrucciones asertivamente

·         Evaluar  propuestas y dar respuestas a las mismas

·         Interesarse por los problemas de su gente, conocerlos y aportar ideas o brindar soluciones a su alcance

·         No tener miedo a los NO, que a veces son necesarios

 

 

Brindar información necesaria para el desarrollo de las tareas

Muchas veces los que tienen autoridad retacean la información, no la expresan con claridad y esto puede no ser objetado dado su nivel jerárquico y que no toda la información debe  ser conocida por todos. Sin embargo, el líder evalúa puntillosamente al momento de definir qué información dar y cual no, pero nunca deja de dar información que pueda entorpecer, arruinar o incluso dejar mal parado al equipo de trabajo. El líder brinda toda la información que sea necesaria para que las tareas sean realizadas eficaz y eficientemente, nunca encarga tareas que puedan cruzarse con otras, sin advertir sobre esta posibilidad.

 La buena comunicación y el tener información tienen estrecha relación con la motivación. Si hago la tarea sin conocer, por los menos los lineamientos generales; si la realizo y la misma no ha servido para mucho o por el contrario es desechada de plano porque me falto valiosa información, es probable que en la próxima tarea encomendada no sea realizada con el mismo compromiso, la misma calidad. La falta de información y sus consecuencias lesionan la motivación, fundamentalmente por la frustración y la pérdida de confianza hacia el líder. En este sentido, la inferencia del liderado es que no se le comparte información por la falta de confianza. Y como ya dijimos sin confianza no hay liderazgo posible.

Cerremos diciendo que nadie hace una tarea bien y de buena gana sin un objetivo, sin la información necesaria para realizarla, y aclaremos que la información necesaria no siempre es la información disponible.

Escuchar Activamente

Nadie puede tener una buena comunicación sin escuchar activamente. Nuestra cultura del mil por hora nos niega este hecho fundamental para mejor relacionarnos, la excesiva comunicación nos deja incomunicados con los más cercanos.

El líder, según su rango jerárquico, está muchas veces esclavizado de los medios tecnológicos por sus superiores, el celular, el mail, los hacen dependientes y en esa dependencia es que se incomunican con sus liderados. Miren un líder no puede llamar a una reunión y estar pendiente de su celular o de su mail en forma permanente y dejando así de lado a quienes comparten con él la reunión.

La escucha activa, esto es la focalización de todos los sentidos en aquel que  habla, es esencial en el ejercicio del liderazgo. No hay  liderazgo sin escucha y escucha activa.

Te puede parecer que esta última sentencia es demasiado dramática y lo es. Pero  lo que tiene de dramática lo tiene de cierta. Todos hemos sufrido la triste experiencia de tener un jefe que no escucha, que se pierde la mayoría de nuestros aportes, de nuestras ideas, de nuestros problemas,  de aquellas cosas que no encontramos solución y que necesitamos de su respuesta, la que nunca llega porque no somos escuchados.

Por eso decimos sin miedo que sin escucha no hay liderazgo, no puede haberlo porque nadie elige seguir a alguien que no escucha, que no nos llevará a ese lugar que no podemos ir por nosotros mismos, porque simplemente no sabrá adonde queremos ir y no nos animamos.

Estoy seguro que tienes algo que decir sobre esto o no, espero entonces tus comentarios y seguiremos en los próximos post hablando sobre el particular.

Dar instrucciones asertivamente

Encuadremos aquí no solo las instrucciones u órdenes que todo jefe / supervisor debe dar,  sino también a los pedidos, respuestas que el pretendido  que el líder debe dar.

Quien tiene el deber de gestionar tiene que dar buenas y malas noticias, instrucciones, pedidos, reconocimientos, corregir errores, compartir herramientas para el aprendizaje y no siempre se hace de la manera correcta, a veces el tiempo, las presiones o simplemente el descuido hace que las cosas se digan de una manera que dañe la relación, la confianza, a la misma persona que es nuestro interlocutor y no es algo que pueda permitirse ninguna persona que quiera gestionar y mucho menos alguien que quiera hacer de su modelo gestión el liderazgo.

La asertividad es mucho más que decir lo que uno siente con lindas palabras, sino que es esencialmente la valoración del interlocutor como persona y más aún la valoración del vinculo de confianza que debe unir a todo líder con sus liderados.

Podemos aproximarnos en este artículo, ya que deberemos escribir un poco más sobre el particular, a la asertividad diciendo que es la elección del canal y código más adecuado que permita al otro no sentirse dañado. Es la forma en que decimos lo que debemos decir, con un alto nivel de responsabilidad, cuidado y si se quiere amor por la persona humana en sí misma.

Cuando hablamos de amor no nos referimos a una sensiblería barata, sino a algo más sublime que nos hace valorar la esencia de la persona, en tanto tal, más allá  de las características positivas o negativas de nuestro interlocutor.

Ciertamente un líder no puede dar instrucciones de cualquier manera, no puede permitirse basurear a nadie y como ya dijimos no puede siquiera expresar su desconfianza de manera solapada, porque si no confía en su gente no podrá seguir adelante, porque son ellos su sostén principal para lograr los objetivos planificados.

 

Dejemos pues los otros tres puntos para el próximo post, recuerden escribirnos y recomendar si consideran necesario este blog a otros profesionales.

Lic. Marcelo Eduardo Grecco




[1] Distinguimos la autoridad formal del liderazgo, aunque creemos que todos aquellos que sean seleccionados para algún cargo debieran poseer competencias propias de liderazgo.

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