miércoles, 30 de diciembre de 2015

“Las Personas Son Como Pueden Ser Y No Como Nosotros Queremos Que Sean”

La frase que nos sirve de titulo para el post, la venimos usando hace algunos años en  los cursos que dictamos en la empresa que trabajamos, quien la ha colocado en el material lo ha hecho a sabiendas de que en ella se expresa la clave para poder mejorar las relaciones interpersonales. Entender que las personas son como son y que eso está fuera de nuestro control e incluso a veces de ellos mismos, es un paso muy importante para poder mejorar las relaciones, para evitar los enojos, las inferencias, las angustias sin resolución, etc., etc.
Ciertamente muchas veces nos enojamos, hacemos inferencias e incluso nos angustiamos frente a actitudes, silencios, formas de expresar emociones de las personas con quienes nos interrelacionamos, e intentamos buscar un porque ellos no reaccionan como nosotros, o mejor dicho como nosotros queremos que reacciones, que muchas veces ni siquiera es como nosotros reaccionaríamos.
Una de las cosas que son evidentes, pero que sin embargo nos cuesta hacerlas consciente, es el hecho de que cada uno de nosotros somos únicos e irrepetibles, totalmente distintos, por eso frente a situaciones similares actuamos diferentes, nos expresamos diferentes. Pero hay algo más también las personas vivimos en un espacio del tiempo que no es rutinario, día a día nos pasan diferentes cosas que alteran muchas veces nuestras reacciones. 
Saben, se han podido estandarizar procesos, formularios, pero nunca podremos estandarizar las respuestas emocionales de las personas y esto es simplemente porque somos humanos. No todos pueden expresar su amor o pedir perdón de la misma manera, es probable que  cuando se utilizan formulas no siempre sean realizadas como expresión de un sentimiento verdadero, sino es una simple expresión social: “Mi más sentido pésame”, “te acompaño en el sentimiento”, etc. Estas respuestas son dichas sin un contenido esencial, quizás el abrazo fuerte, el apretón de manos, el silencio, la mirada que trasmite paz, nos hace sentir el verdadero y profundo sentimiento de acompañamiento que estas palabras acartonadas.
Esperamos que la gente reaccione como nosotros queremos y cuando esto no ocurre nos enojamos, nos disgustamos, nos angustiamos…. La clave está en entender que las personas son distintas a nosotros y ni siquiera ellos manejan como ser, como no lo hacemos nosotros, hasta no hacerlo consciente y comenzar un lento y arduo trabajo de cambio. Porque la mayoría de las veces somos como podemos ser, con las armas que nos han dotado, con nuestra cultura, con nuestra formación, nuestra educación, nuestra historia, nuestras experiencias, etc.
Entender a las personas es un gran desafío, un camino que empieza por la escucha activa. Entender, descubrir que están viviendo los otros y desde donde reaccionan y porque reaccionan de esta manera. Conociendo esto podemos  expresar nuestras coincidencias o disidencias, nuestros acuerdos y desacuerdos, pero a la vez comprender que piden perdón a su manera, demuestran su amor, su enojo como pueden.
Seguramente este post podría ser ampliado, pero me parece que es un puntapié inicial en la reflexión y en el empezar a trabajar en pos del bienestar. Un último párrafo para el liderazgo, para los líderes.
Estoy convencido que si logramos entender esto, es probable que demos un paso sumamente importante en el modo de relacionarnos con los demás y en esto quienes aspiran al liderazgo, deben dar cátedra con el ejemplo, en sus intervenciones en las relaciones con su equipo. Un líder debe actuar sabiendo “que las personas son como pueden ser y no como nosotros queremos que sean”.

Lic. Marcelo Eduardo Grecco

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