domingo, 20 de noviembre de 2022

Facilitadores Internos, su Aporte al Aprendizaje Organizacional: Las Necesidades de Capacitación

 

El mes pasado el Licenciado Cristian Uriel me pidió que diera una charla para sus alumnos de la Universidad de Quilmes, hablamos sobre los facilitadores (o formadores) y el aporte en el aprendizaje organizacional. En estos artículos que iremos publicando parte de lo conversado con nuestros futuros colegas. No es un artículo académico, sino reflexiones de más de veinte años de colaborar con el aprendizaje de mi organización, participando desde hace más de dieciséis años de estar en el área de capacitación, formándonos de manera permanente y formando a un nutrido grupo de facilitadores internos. Que sea de provecho. La primera entrega irá sobre las necesidades de aprendizaje.


 

Las Necesidades de Capacitación

En estos artículos vamos a ver como los Formadores (facilitadores) internos hacen un valioso aporte al aprendizaje organizacional. Iremos viendo desde las necesidades de aprendizaje hasta la formación de una red, delineando a grandes trazos el perfil que deben tener los candidatos a ser facilitadores y un esquema mínimo de formación que, deberían integrar un plan de formación para ellos.

En el desarrollo de su actividad, las organizaciones, tienen permanentes necesidades de aprendizaje debido a su funcionamiento es dinámico. Integradas por personas que se desarrollan en la organización o fuera de ella y las empresas son afectadas por una sociedad en evolución permanente, en actualización de tecnología y con cambios permanentes en los negocios, que la obligan a renovarse y actualizarse en sus procesos e incluso en sus planes de negocios, hoy se ha acuñado un término para esta renovación permanente y es la “reconversión”.

Las personas tienen capacidad de conocer y voluntad para decidir, esta capacidad de adquirir conocimientos, desarrollar habilidades y modificar conductas, es capitalizada por la organización para mejorar sus procesos y las relaciones dentro y fuera de la organización. Estas capacidades de las personas permiten el aprendizaje individual, pero a la vez cuando esos aprendizajes son interconectados de manera inteligente toda la organización realiza el aprendizaje que la llevan a hacer las mismas cosas, pero de manera distinta o algo totalmente nuevo que nunca había realizado de manera efectiva y eficiente.

Múltiples causas generan las necesidades de la organización de obtener o modificar conocimientos, habilidades y actitudes en sus colaboradores, intentaremos esbozar algunas de ellas aquí:

1-      Rotación de personal: Las personas se desarrollan dentro de la organización y dejan su puesto para ir a otro tanto en horizontal como en vertical generando que los que van a cubrir esos puestos vacantes y las personas promocionadas deban realizar nuevos aprendizajes a la nueva tarea. La segunda rotación tiene que ver a partir de la partida de algunos de la organización, ya sea porque algunos buscan nuevos horizontes en otras organizaciones, algo cada vez más frecuente en vistas a una visión distinta de las nuevas generaciones en su relación con el trabajo; otras causales de rotación se da por que las personas alcanzan la edad jubilatoria o se enferman y algunas lamentablemente fallecen;  también se dan situaciones donde se debe tomar decisiones extremas y se genera la salida de personal por medio del recurso extraordinario del despido ya sea “con causa” atribuible a ellos o sin ella por diferentes razones que no podemos aquí extendernos. Todas estas razones generan, casi siempre[1], la necesidad de capacitar a colaboradores en las tareas que estas personas estaban realizando.

2-      Expansión del Negocio: Separemos en dos lo relativo a este a punto:

a.       Aperturas de Nuevos Negocios: Hablamos aquí, cuando la organización tiene un negocio principal y busca nuevas oportunidades de negocio, sin abandonar el negocio principal. Pongamos un ejemplo sencillo del ámbito comercial: Tengo un quiosco en un local grande y agrego una mercería. Se incorporan nuevas tareas, para lo cual se generan nuevos aprendizajes.

b.      Expansión Territorial: Sin cambiar el objeto del negocio, se amplía el alcance de este. Por ejemplo, abriendo nuevas sucursales, lo que trae aparejado que incorporación y formación de personal en el negocio. Nuevas personas realizan lo conocido.

 

3-      Avances Tecnológicos: La tecnología está en constante evolución y expansión y las organizaciones deben incorporar tecnología para mejorar sus procesos y satisfacer mejor a los clientes. Esto genera procesos de aprendizaje permanente en las organizaciones. Hacemos las mismas tareas con nuevas herramientas o se incorporan nuevas tareas por la modificación de la tecnología (incluimos acá también los cambios de software). Estos cambios generan nuevos aprendizajes.

 

4-      Nuevo Objetivo de Negocio: Se cambia totalmente el objeto del negocio. Hay que hacer nuevas tareas y dejar de hacer las que veníamos haciendo, nuevos aprendizajes. Volvamos al ejemplo del comercio, aquí se da el llamado “cambio de rubro” pero no de dueños. Cerramos el quiosco y abrimos la mercadería.

5-      Cambios Culturales: En este permanente cambio, en el cual vivimos, se generan nuevas miradas sobre la sociedad y las organizaciones en medio de ella. Pongamos, por ejemplo, la sustentabilidad ecológica y el cuidado de los recursos no renovables, que están en la palestra en el último tiempo. Aquí se deben trabajar la incorporación de conocimientos, pero se deben generar modificaciones en las conductas. Ciertamente debemos mencionar que en estos casos no solo debemos trabajar los aprendizajes desde la “capacitación”, sino que deberemos incorporar campañas comunicacionales y por supuesto que no pueden faltar políticas organizacionales que deben ser más que la expresión de voluntades.

6-      Cambios Legislativos: Cada vez más seguido los legisladores suman a los artículos de las leyes que aprueban la obligatoriedad de la capacitación. En algunos casos está bien y en otros es bastante ridículo, sobre todo la periodicidad “obligatoria” poniendo en jaque a las organizaciones muy grandes, sobre todo en los temas donde no hay actualizaciones periódicas y tampoco grandes rotaciones. Tomamos lo dicho en el punto anterior sobre políticas y campañas comunicacionales. Diré algo que excede lo meramente profesional y que puede hasta ser políticamente incorrecto, pero en conciencia no puedo dejar de hacerlo, hay leyes donde la obligatoriedad está más cerca del adoctrinamiento ideológico forzado y excede el ámbito laboral, ya que se interviene de manera “dictatorial” sobre los contenidos.  

7-      Desarrollo de personas: Distinguimos aquí lo mencionado en el punto sobre “rotación de personal”, porque aquí nos referimos a los planes para el desarrollo de los colaboradores, teniendo en cuenta los planes de carreras o la identificación de cuadros de reemplazos, por los cuales se trabaja en aprendizajes que deberán ser puestos en acción en un futuro cercano. Para ser claro pongamos un ejemplo, entendemos que Carlos tiene el perfil y algunas competencias para alcanzar oportunamente un puesto de jefatura, que considerando algunas jubilaciones que podemos llegar a tener en un tiempo cercano debemos prepararlo durante los próximos dos años, trabajando algunas de las competencias que le están faltando.

8-      Diferencias entre los Objetivos y los Resultados: Ciertamente la mayor fuente de necesidades de aprendizaje es el análisis profundo de los resultados negativos tanto en los desempeños individuales como organizacionales. Un análisis que debe identificar causas, para trabajar en ellas. Hemos de decir que estos resultados negativos deben ser multicausales, entre ellas puede o no, estar la necesidad de aprendizajes.

Es bueno recordar que “la capacitación” no es un ibuprofeno que todo lo remedia, por eso hay que desconfiar cuando ante un problema, la respuesta rápida es: “¡Hagamos una capacitación!”.

Lo cierto que hay que hacer un buen análisis de la situación teniendo en cuenta las tres preguntas clásicas: ¿No Sabe? ¿No quiere? ¿No puede? Las respuestas a estas preguntas deben ser analizadas y se debe repreguntar: ¿Qué es lo que no sabe? ¿Cuál es la razón por la que no quiere? ¿Por qué no puede? Obtendremos aquí una serie de respuestas que nos permitirán en un análisis profundo entender las causas y si una de las acciones es la capacitación que acompañen un proceso de aprendizaje que pueda influir en la mejora de los resultados.

Debemos aclarar que, si los malos resultados se dan por múltiples causas, no menos cierto es que las mejoras se deben atribuir a múltiples causas y que incluso si estas no se logran habrá que analizar nuevamente las causales. Por ejemplo, podemos realizar una exitosa capacitación, la inversión necesaria pero el contexto del mercado no nos ha permitido recuperar verdaderamente las ventas en los niveles esperados.

A partir del análisis profundo de las necesidades se van a definir los aprendizajes sobre los que se debe intervenir para el logro del objetivo deseado.

Digamos, por último, que aprender en la organización es hacer las mismas cosas de manera diferente o adquirir nuevos conocimientos, desarrollar nuevas habilidades o incorporar conductas necesarias para alcanzar los objetivos buscados.

Toda organización que aprende es una organización que crece.

¿Pero cómo alcanzamos ese aprendizaje?

Lo seguimos en la próxima

Lic. Marcelo Eduardo Grecco



[1] Decimos “casi siempre” por varias razones, en el contexto actual pueden haber varios supuestos que hagan que el puesto no sea cubierto por otra persona que deba ser capacitada.

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