sábado, 16 de diciembre de 2023

Apropiarse no es adueñarse


Apropiarse de un proyecto organizacional es una excelente medida ya que es hacer propio el proyecto y esto aumenta el compromiso con el.

Pero hay que tener cuidado de no hacernos dueños de ese proyecto y dejar de lado a la organizacion, esto queda evidenciado cuando la organizacion por razones que mucha veces desconocemos y otras no estamos de acuerdo decide dejar el proyecto o hacer cambios sustantivos en la manera de llevarlo adelante. Muchas veces sucede que nos hacemos guerreros y fanáticos del proyecto y nos negamos tosudamente a los cambioa, hasta en algunos casos hemos visto como se sigue a rajatabla un proyecto vetusto y se habla en defensa del mismo aun cuando se esta en contra de lo que quiere la organización

Es verdad, que esto es posible gracias a la complicidad consciente o inconsciente de quienes tienen el deber de hacer algo, provocando un serio daño a la organizacion en estructura y un desgaste de recursos, promoviendo la ineficia y la ineficiencia, ya que es probable que ese esfuerzo caiga en saco roto.

Que esto pase y nos pase, es un riesgo evidente. ¿Cual es el riesgo? Creernos que nosotros somos la organización, al no aceptar.las definiciones de quienes tienen la autoridad de transformar un proyecto abandonado o reformulado y hacerlo un desafio personal,  nuestro proyecto, rompiendo no solo con la autoridad, la organizacion y con el equipo, solo aceptaremos las acciones y consejos de quienes nos apoyen, descalificando a todo aquel que se oponga, aunque tenga solidos argumentos

Comienza, entonces, una  lucha sin cuartel contra la organización los proyectos aunque no sean nuestra intención, pero la organización en su conjunto y las personas que tienen la capacidad de decisión y que tienen en definitiva, la responsabilidad de  definir políticas, son quienees deben decidir si siguen o no tal o cual proywcto y no nosotros.

El riesgo es hacer parte de nuestros objetivos personales elproyecto, aunque se este en contra de los objetivos organizacionales. Y al hacer esto nos cremos dueños de la organización para la que trabajamos, en definitiva terminamos siendo  nosotros la organización.

 Esto que parece algo demasiado alejado, pasa más de una vez. Defendemos a rajatabla contra la organización.  Nadie dice que no hay que defender el proceso, hay que hacerlo pero hay que entender en qué contexto se realiza esa defensa, porque cuando la defensa se asume de tal manera que la transformamos en una defensa contra viento y marea y sin analisis y sin una razón carece de todo sentido seguir haciéndolo.

 El cambio puede o no gustarnos, y es bueno dar la opinión, pero cuando la misma se absolutiza de tal manera que llega a destruir hasta el mismo proyecto que queremos defender, ya que se le quita racionalidad y eficiencia y por supuesto lo convierte ineficacia, ningún proyecto sin acompañamiento puede dar buenos resultados a largo plazo.

 En tal caso la pregunta es: ¿Cuál es nuestro lugar en la organización? ¿Somos parte de una organización o pretendemos ser la organización nosotros?  

Nuestros proyectos nuestros,son válidos, en tanto  la organización los valide y si la organización no los valida por diferentes razones que a veces no entendemos, que a veces no alcanzamos a comprender que están fuera de nuestro alcance, estos pierden toda validez.

Creernos la organización hace que se asuma que toda.la organización está en mi contra, es probable que se tenga un ego demasiado grande y nos creamos imprescindible, pero los  los cementerios se llenan de imprescindibles.

Hacer propio el proyecto es bueno, como hacer nuestros los objetivos organizacionales, pero siempre entendiendo que nosotros adherimos, no definimos.

Quizás sea un buen momento para pensar si estoy en la organización correcta, si los factores higiénicos están de acuerdo con mis formas de pensar, mis creencias y mis valores. Y si en lugar de seguir tozudamente con un proyecto inútil, debo cambiar de organización.

TE invito a reflexionar sobre esto y si alhuna vez te paso. Es bueno apropiarse del proyecto, pero también saber adaptarme cuando  la organización define algo distinto.

Nadie es el Salvador de la organización sino que es un equipo el que trabaja y en el estan invluidos los que deciden y tu, de lo contrario puedes buscar alternativas.

Puedes no estar de acuerdo conmigo y esta muy bien por eso te Leo en los comentarios gracias.

Lic. Marcelo E. Grecco

No hay comentarios:

Publicar un comentario